Ya que andan tan patriotas por aquí, me queda decir nada más y nada menos que éso. Y que antes de dar el famoso grito, entiendan todo lo degradante que éso implica para nuestra integridad “patriótica”. 

¡Viva la democracia imaginaria que predican los políticos rateros que no hacen más que llevar a cabo una oligarquía dominante!

¡Vivan los gastos de impuestos en las tan costosas fiestas de políticos y sus gustos innecesarios!

¡Viva el incremento de pobreza en México!

¡Viva la humillación de nuestro sistema educativo!

¡VIVA MÉXICO!, o mejor dicho, ¡IVA MÉXICO!